#YoxTiTúxMí: ‘Man On The Moon: The End Of Day’ de Kid Cudi I Por René Amador.

El nombre de Kid Cudi no es tan aclamado como el de Kanye West, no tiene un alcance como el de Drake, ni es sinónimo de frescura como el de los jóvenes Travis Scott o ASAP Rocky; Sin embargo, Kid Cudi ha sido de gran importancia para el desarrollo de las carreras de los anteriores y las de muchos muchos más.

La historia de Kid Cudi hasta el lanzamiento de ‘Man On The Moon: The End Of Day’ es una historia de pasión y disciplina: En 2004, con 20 años, Scott Mescudi (su nombre real) dejó la precariedad de su hogar en Cleveland, Ohio por una vida igual o más complicada en Nueva York en busca de materializar su sueño de ser rapero.

Tras años de arduo trabajo su música captó la atención de Plain Pat, quien junto a Emile Haynie produjo el mixtape ‘A Kid Named Cudi’, del cual se desprendería el hit mundial ‘Day N´ Night’ y que eventualmente lo llevaría a fichar con GOOD Music, disquera de Kanye West. Fue en este sello, y con la mirada de la industria fijada sobre él que lanzó su álbum debut, ‘Man On The Moon: The End Of Day’ el 15 de septiembre de 2009

‘Man On The Moon: The End Of Day’ es en mayor o menor medida un álbum conceptual, descrito como la narración de un sueño por el mismo artista. Está dividido en 5 actos en los que Cudi pone banda sonora a su historia.

El acto 1, ‘The En Of Day’, comprendido por ‘In My Dreams (Cudder Anthem)’, ‘Soundtrack 2 My Life’ y ‘Simple As…’ nos introduce al sueño, y nos cuenta también quien es Kid Cudi, las dificultades que ha tenido que vivir y además cuales son sus ambiciones.

Seguido tenemos el acto 2, ‘The Rise Of The Night Of Terrors’, formado por ‘Solo Dolo (Nightmare)’, ‘Heart of a Lion (Kid Cudi Theme Music)’ y ‘My World' donde nos adentramos a su psique para enterarnos de sus complicaciones anímicas, su constante desesperanza y sus traumas. 

El tercer acto ,’Taking A Trip’, que incluye ‘Day 'n' Nite (Nightmare)’, ‘Sky Might Fall’ y. ‘Enter Galactic (Love Connection Part I)’, hace énfasis en el papel que han jugado las sustancias nocivas para poder sobrellevar sus problemas emocionales. 

‘Stuck’, el cuarto acto rompe un poco la linealidad y aborda temas sexuales en ‘Make Herr Say’’, sobre espacios seguros y zonas de confort en ‘Cudi Zone’y sobre los altibajos de la fama y la fortuna en ‘Pursuit of Happiness (Nightmare)’.

El acto final, ‘A New Beginning’ actúa como la conclusión del sueño, el despertar a un nuevo día, y concluye en una vena casi optimista con ‘Up Up & Away’, aunque no sin antes dejar claro que este no es el final y que habrá más batallas por vencer (Que llegarían con próximas entregas, al ser este disco la primera parte de una trilogía pronta a concluirse).

Es evidente que un disco tan ambicioso en concepto también lo sería en cuanto a sonido. En ‘Man Of The Moon…’ se erige una gran contradicción: las canciones gozan de arreglos grandilocuentes, principalmente a base de sintetizadores aunque también se valen de cuerdas o samples para añadir dramatismo; por otro lado esta grandilocuencia está siempre contenida en atmósferas íntimas e introspectivas, dando la sensación de tratarse de pensamientos tormentosos dentro de la mente de alguien que lucha por mantenerse apacible y con calma. La lucha entre la locura y la cordura, entre la desesperanza y el optimismo.

Es verdad que esta yuxtaposición en realidad fue creada meticulosamente para apoyar el discurso narrativo del álbum. De hecho, no puede haber mayor innovación en esta placa que la temática que desarrolla. El rap ciertamente ha dedicado muchos de sus compases a hablar de dificultades y luchas, pero estas casi siempre habían sido de índole social. Scott por otro lado se enfocaba en retratar la soledad, la depresión, los traumas y en general temas de salud mental. Un rapero, cuyo papel generalmente se limita a la rudeza y la opulencia, aquí se encontraba completamente vulnerable e impotente, algo casi inaudito en la historia del género.

Mucho se puede argumentar sobre la palpable influencia del debut de Kid Cudi en el rap de los años sucesores. ‘Man On The Moon: The End Of Day’ fue un álbum que prestó mucha atención al sonido de la música alternativa e independiente contemporánea en lugar de ceñirse a producciones urbanas ortodoxas, lo cual se reflejó en la presencia de proyectos como MGMT y Ratatat entre los créditos. No mucho después veríamos a Drake sampleando a Lykke Li, Peter Bjorn and John y a Jamie XX; así como a Kanye colaborando con Bon Iver.

Tampoco sería descabellado afirmar que jugó un gran papel en la sensibilización del rap hacia temas de salud emocional y también abrió la puerta para presentar nuevas discusiones. El trabajo de Kid Cudi fue un paso adelante y gracias a él hoy podemos ver a Kanye abriéndose sobre su propia salud mental en sus composiciones y a Frank Ocean y Tyler The Creator hablando abiertamente  sobre relaciones homoafectivas en sus aclamadas obras musicales.

Sin embargo, lo más importante que ha logrado ‘Man On The Moon: The End Of Day’ está lejos de su huella en la industria y en sus compinches. Este es un disco que ha resonado en el público, es un álbum que les ha enseñado a sus escuchas que no están solos  y que no son los únicos que se sienten abatidos por la depresión y la desesperanza. Kid Cudi ha dado un ejemplo de superación después de años de lidiar con enfermedades mentales y con adicciones. ‘Man On The Moon: The End Of Day’ es un álbum que ha salvado vidas y eso vale más que las ventas, los premios y los reconocimientos. 

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