YoxTi, TúxMi: 'Bad Girls' de Donna Summer| Por Marlene Rivas.



¿Cómo medir la excelencia de un álbum? ¿Se puede traducir la calidad de las composiciones a ingresos monetarios? ¿Cómo se puede calcular el impacto social y cultural de una producción musical?

‘Bad Girls’ de Donna Summer es un gran ejemplo para tratar de responder estos cuestionamientos. 

Sin embargo, antes de hablar de 'Bad Girls', es importante remontarse a los años que le precedieron, en los cuales Donna inició un camino bien afianzado en la música, pero distante de la escena disco. A inicios de los años 70, luego de realizar una audición para el musical "Hair" obtuvo el papel de Sheila pero en una producción que tendría lugar en Munich, por lo que Summer inició su carrera en el teatro musical formando parte de la versión alemana de "Hair" para la cual debió aprender el idioma, el cual logró dominar con maestría. Además, dentro de su carrera musical en el país europeo, también formó parte de la ópera de Vienna ("Vienna Volksoper").


Tales acontecimientos la dotaron indudablemente de una experiencia y seguridad sólidas que potenciaron el talento nato de la cantate, quien eventualmente -alrededor de 1974- se encontraría a Moroder y Bellote en el camino y juntos formarían un equipo de ensueño. 

Si revisamos la numerología, ‘Bad Girls’, el séptimo álbum de su carrera fue lanzado en 1979 y  comercialmente fue un hito en su carrera al obtener triple disco de platino en el mismo año de su lanzamiento. Posteriormente, sencillos como ‘Bad Girls’ o ‘Hot Stuff’ lideraron las listas de Billboard Hot 100 por alrededor de 7 semanas y le concedieron a Donna ser la primera mujer en colocar dos sencillos en las primeras casillas de la lista Billboard al mismo tiempo. Un par de meses después, logró colocar otros 4 sencillos. 

Por la parte de la ingeniería musical, formó equipo con el legendario compositor italiano Giorgio Moroder y el liricista inglés Pete Bellotte, con quienes ya había colaborado años antes en la producción de “Love To Love You Baby”, “I Feel Love” y “Last Dance” .


Proclamados ya para esta época como el rey y la reina de la disco, Moroder y Summer, acompañados de la pluma de Bellote se embarcaron en una producción que les aseguraría el título por muchos años. Echando mano de la escuela alemana de música electrónica en los secuenciadores y sintetizadores, incorporando sólidas bases de batería y bajo y dando a la guitarra roles protagónicos por momentos, desdibujaron las líneas entre el pop, rock, el R&B y la electrónica para crear un universo musical en el que también se desdibujarían el pudor y los prejuicios. 

Donna Summer y Giorgio Moroder. 

El álbum abre con ‘Hot Stuff’, la cual cuenta con una sólida base disco y arreglos precisos de guitarra que le dan la fuerza necesaria para esparcir un mensaje igualmente poderoso y que sería el hilo conductor para los tracks más upbeat del álbum: el explorar y dominar el deseo. 
Lookin' for some hot stuff, baby, this evenin'
I need some hot stuff, baby, tonight

El icónico intro de ‘Bad Girls’, 'toot toot, hey, beep beep' devela un track relajado y musicalmente divertido que sirve de velo para entregar una historia que enfrenta dos maneras aparentemente opuestas de expresar una misma cosa: el ser mujer. En un bando se encuentran las "bad girls", aquellas mujeres que trabajan entre las sombras y envueltas en misterio y prejuicio, mientras que en el otro bando se encuentran las "sad girls", aquellas mujeres en el extremo más recatado. 
Bad girls, talking ’bout the sad girls
Sad girls, talking ’bout bad girls, yeah
Hacia el último verso de la canción se reconoce la similitud entre ambas y se deja invitación abierta para atravesar la otredad y finalmente celebrarla.
Now you and me, we are both the same
But you call yourself by different names
Now your Mama won’t like it when she finds out
Girl, is out at night
Luego llega ‘Love Will Always Find You’ que continúa con el ambiente festivo a midtempo para convertirse en un track optimista. Le sigue "Walk Away", una poderosa balada en donde Donna luce su desboradante maestría vocal al navegar virtuosamente tanto en los graves, en los agudos como en los falsettos al cantar sobre el tsunami emocional al que la guió su deseo. 


'Dim All The Lights', 'Journey to The Center Of The Heart', 'One Night In a Lifetime' son tracks que le cantan al lado más tierno del deseo, aquel que raya en el anhelo por encontrar el amor al final de la noche. 

Hacia la segunda mitad, el álbum da un sensible giro para mostrarnos su lado más suave pero no menos potente al bajar las revoluciones y volverse vulnerable con temas como 'On My Honor', 'There Will Always Be A You', 'All Through The Night' que hablan sobre la fortaleza que hay en uno mismo en la soledad, el amor profundo e incondicional y la eternidad que hay en la entrega y la pasión.


En la recta final del disco, tracks como 'My Baby Understands' y 'Our Love' sintetizan sus dos caras, la del empoderamiento a través del deseo y la sensualidad y la de la vulnerabilidad a través de reconocer los sentimientos que se develan cuando se encienden las luces de la pista de baile y se quiere transmutar lo efímero de la emoción y la adrenalina en algo duradero. 

Finalmente 'Sunset People' cierra el álbum con una fiel descripción sobre la transformación de Los Angeles en una ciudad de fiesta al caer el atardecer con un estilo EDM muy marcado.


Dicha descripción, aplicaría no solo para L.A. a final de los setenta, sino a cada una de las capitales mundiales a lo largo de las siguientes décadas, al convertirse estas, en testigo del meteórico ascenso de diversas estrellas pop, para las cuales "Bad Girls" dejó un universo musical, lírico y performativo que lejos de imponer un canon, ofreció igualmente numerosas posibilidades para reinventarlo y habitarlo con igual genio. 

A la luz de los años, es sorprendente conocer el camino de Donna antes y durante su ascenso como "Diva disco". Con una primera experiencia en el teatro musical alemán y una férrea disciplina de la que poco se habla, aunado con la época y el vivirse como una mujer afroamericana, resulta difícil imaginar cada uno de los retos que Summer debió superar y la manera en que conservó y forjó su vena creativa y su energética ejecución en los escenarios. No obstante, tal fuerza sigue teniendo impacto de diversas maneras en la música, tanto en la contundencia que sobrevive en los proyectos actuales que giran alrededor del disco (tómese como ejemplo What's Your Pleasure? de Jessie Ware) como en el posicionamiento cada vez más empoderado de las mujeres dentro de la industria musical. 

Comentarios