Si sólo vieran de lo que soy capaz: 20 años de ‘Bueninvento’ de Julieta Venegas I Por René Amador.

     

Siempre he encontrado curioso el hecho de que la paleta de colores de las portadas de ‘When The Pawn’ de Fiona Apple, ‘Stories From The City, Stories From The Sea’ de Pj Harvey y ‘Bueninvento’ de Julieta Venegas sea similar. Todas fluctúan entre negro, rojo y amarillo, colores desbordantes de pasión e intensidad; Además los tres álbumes fueron lanzados dentro de un periodo menor a un año (entre noviembre de 1999 y octubre del 2000) y curiosamente también fueron Apple y Harvey las principales autoras anglosajonas con las que se comparaba el trabajo de Venegas desde su irrupción en 1997 como la principal figura femenina en la efervescente escena del rock mexicano.


('When the Pawn...", 1999; 'Stories From the City Stories From The Sea', 2000).

La comparación no era gratuita, puesto que en Julieta como en Apple encontramos a talentosísimas tecladistas con habilidades de enfrentar un repertorio de amplia dificultad (la primera formada como pianista clásica, la segunda autodidacta con escuela de jazz). Con ambas, Venegas compartía la capacidad de pasar de tímida y discreta bajo el escenario a un monstruo capaz de seducir y al mismo tiempo torturar con la crudeza de su música al estar bajo los reflectores. 

A pesar de esto, existía una gran diferencia entre la obra de aquellas y la de Julieta, y esa era una característica que ha sido su gran aliada a la hora de permanecer como una de las compositoras más destacadas en Latinoamérica: El eclecticismo. Venegas, nacida en Long Beach, California pero criada en Tijuana, Baja California, demostró que era mucho más una “Border Girl” que la autodenominada así, Paulina Rubio. Para ‘Bueninvento’ lanzado el 20 de agosto del año 2000, la mexicana citaba influencias tan dispares como Pedro Infante, Juan Gabriel, Tom Jones o Madness. ‘Bueninvento’ efectivamente es uno de los grandes álbumes del rock mexicano, pero como la mayoría de los grandes álbumes de rock mexicanos, es más rockero en espíritu que en ejecución musical y se rodea de otros géneros de nuestra diversa cultura y también de culturas extranjeras. Desde la aproximación a la bossa nova de ‘Fe’ hasta la proto habanera de ‘Casa Abandonada’ y de manera más importante, la versión de ‘Siempre En Mi Mente’ de Juan Gabriel, que era una premonición de por donde iría la carrera de Venegas en los años posteriores. 

Por otro lado, la vena alternativa es la que irriga su esencia a ‘Bueninvento’. En ella encontramos un rock de características casi barrocas, en el sentido de excesivo cuidado en sus múltiples detalles. Las 14 composiciones aunan innegables ganchos melódicos (resultado de la afición de Julieta por la música popular) con innumerables cargas instrumentales, principalmente formadas por lineas de guitarra y acordes distorsionados, gran cantidad de capas de sintetizadores y teclados, elaboradas partes percusivas y puntuales arreglos de cuerdas y vientos, todo esto siempre con una alta complejidad rítmica, formando un opus de gran riqueza armónica, contrapuntística y de texturas. 

Para lograr esta excelencia Julieta se rodeó de un personal altamente calificado. La producción estuvo a cargo de Joe Chicarelli, Gustavo Santaolalla y Emmanuel del Real y Quique Rangel de Café Tacuba. Entre los destacados instrumentistas se encontraban Joe Gore (Pj Harvey, Marianne FaithFull, Tom Waits), Joey Waronker (R.E.M., Johnny Cash, Paul McCartney, Beck), Fernando Saunders (Lou Reed, Tori Amos) y Rick Boston (Alice Cooper, Belinda Carlisle).

Hablando de excelencia, lo que convierte a a ‘Bueninvento’ en la gran obra capital del repertorio de la tijuanense, no solo es su maestría musical, sino su excelsa lírica. Como lo indica el rojo vibrante que colorea el arte del disco,’Bueninvento’ es un álbum apasionado; Sin embargo, su pasión no es festiva, al contrario, es la pasión de un corazón en llamas bajo un fuego de agonía. En realidad, el álbum se gestó en las inmediaciones del divorcio de Julieta de su entonces marido Álvaro Henríquez, tras dos años de matrimonio. Es evidente que esta decepcionante experiencia influyó en la temática del disco, que se debate entre la desesperación, el rencor y la aceptación.

(Julieta Venegas y Álvaro Henriquez).

Entre los más representativos ejemplos está ‘Casa Abandonada’, que es un relato de la obsesión que vivimos tras interrumpir la comunicación con nuestra ex pareja (“Hoy llamé a casa desesperada, el tiempo que toma tu llegada me mata; ¿Y si salió hoy con quién y para qué? ¿Y si habló con quién y de qué?”). También está ‘Voluntad’ que habla sobre la incapacidad de recobrar el juicio y la tranquilidad (“Porque desde que has manchado mi vida con tu desprecio, no puedo ya volver más a lo que antes era”).

‘Salvavidas’ (“Sálvame la vida, no puedo sin tu ayuda”) y ‘Siempre En Mi Mente’ (que en su versión original es casi naive, y aquí se vuelve mucho más agresiva) son gritos pesimistas que se niegan a dejar ir, cegados por la idea de que no será capaz de seguir con su vida sin su amante. Por otro lado ‘Todo Inventamos’ se entrega a la desesperanza y sobre todo al rencor ( “El tiempo se puede tomar, nunca aprendimos nada. Pero porque te vi llorando, ahora sé que sirve de algo”).

Otros momentos destacados llegan con la capacidad ingeniosa de Julieta de expresar deseo, especialmente de índole sexual, algo no tan usual en la música mexicana de hace 20 años  viniendo de una mujer. Aunque son pequeños destellos, en el contexto, son enormes y se encuentran en ‘Flor’ (“La flor que me guardo viene saboreando el agua que le diste y así seguirá, seguirá”) y en la titular ‘Bueninvento’ (“Buen invento consolará ay, ay, mi soledad, buen invento apagará mi ansiedad”), que nos deja con la siguiente incógnita: ¿Es el Bueninvento un dildo?…

No todo en ‘Bueninvento’ es autocompadecencia y en la misma ‘Flor’ (“Me voy de aquí, acéptalo así. No volveré mas, prefiero recordarte”) y en ‘Otro Sol’ (“Última vez que esto sucede digo mientras ya doy la espalda a aquel lugar. Última vez que esto acontece, ahora que he cambiado, encuentro otra realidad”) vemos los primeros pasos de aceptación de que el amor y esta etapa han terminado.

Mención especial merece ‘Hoy No Quiero’ un tema que describe el grave problema de la trata de personas y los feminicidios que ha acontecido en nuestro país desde hace décadas y que en algún punto tuvo su epicentro en Tijuana (“No me lo han dicho pero ya he sido vendida y no sé cual fue el precio ni quién lo pagó. Algo habrá sucedido, oh, no me lo han dicho pero alguien es y alguien dice porque yo no tuve latido”). A día de hoy Julieta se mantiene como una voz activa en la lucha por los derechos de las mujeres y también sigue dedicando canciones a denunciar la violencia y la delincuencia que azota a nuestro país. 

El consenso sobre ‘Bueninvento’ como el mejor álbum de Julieta es unánime y probablemente irrefutable. Con él creó una placa compleja que no solo se destaca como la obra maestra de su repertorio, sino como un trabajo capital dentro de la música mexicana y si su alcance hubiera llegado a más oídos internacionales, seguramente sería uno de los más destacados del milenio en el mundo. 

Muchos creen que después de ‘Bueninvento’, Venegas se rindió y se vendió en busca de la popularidad. Yo, sin embargo, tengo mi propia teoría: Julieta sabía que por el rock mexicano ya no podía hacer nada más, le había dado una de sus máximas expresiones, así que era hora de salvar el pop. De pura suerte (o más bien con puro talento) también nos dio uno de los mejores discos del pop mexicano (‘Si’, 2003) y se convirtió en una estrella internacional. No basta más que leer la letra de ‘Otro Sol’ para saber lo que el gran genio de Julieta Venegas deparaba para nosotros:

“Paso que doy es como la primera vez
Nueva tinta soy escribo nueva identidad
Será por allá donde nadie reconoce
Donde puedo inventar
Entera mi propia verdad"


 

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