20 años de "Parachutes" de Coldplay | Por Dulce Caro.



La historia de “Parachutes” comienza casi como un guión de película: unos chicos universitarios con talento forman una banda, logran sacar un demo que encanta a una disquera, firman un contrato por 5 álbumes. 


Terminan sus exámenes finales de la universidad, se pelean entre los miembros de la banda pero logran reconciliarse, comienzan la grabación de su disco en 1999 con algunos problemas, sale el primer sencillo “Shiver” en Reino Unido, logrando colocarse en el UK Singles Chart y llegando el momento de la verdad, publican su álbum debut el 10 de julio del 2000. 

Y entonces, el disco es un éxito rotundo. Salen los créditos y cae el telón. 

Pero evidentemente ese no es el final feliz. 

Veinte años después, nos encontramos de nuevo con este álbum que dio comienzo a una de las bandas más emblemáticas de los años 2000, donde Jon Buckland (guitarra), Guy Berryman (bajo), Will Champion (batería) y Chris Martin (voz y guitarra) cristalizarían sus sueños de fama junto a su manager y quinto miembro del grupo Phil Harvey. 

El disco abre con “Don’t Panic”, en una evidente referencia al increible y muy britanico libro “The Hitchhiker’s Guide to The Galaxy”, esta canción inicia un viaje que invita a la melancolía y a dejarse llevar por la música. Es una de las que encanta hasta los más detractores del grupo.

   

“Shiver” siendo el primer sencillo en Reino Unido y el segundo en Estados Unidos, nos lleva hacia la historia de un amor no correspondido, una promesa no pedida y una canción enérgica pero con un dejo agridulce que absorbe en su melodía.

   

Bajando de ritmo y de intensidad, llegamos a “Spies”, que recuerda a un grito de desespero en la oscuridad cuyos tristes acordes invitan a la reflexión aunque curiosamente la razón por la que fue compuesta esta canción es algo tan simple y sencillo como el agente ficticio 007, siendo la banda grandes fans de sus historias y películas. 

Insistiendo en llevarnos por esa misma ruta “Sparks” nos habla de un amante que ha perdido y desea recuperar a su ex-pareja aunque sabe que la decepción estará de nuevo presente. “My heart is yours It's you that I hold on to That's what I do And I know I was wrong But I won't let you down (Oh yeah, yeah, yes I will)” Entonces aparece la canción estrella del álbum y el primer sencillo estadounidense:

   

“Yellow” es sin duda alguna la canción más famosa del disco, la que tiene un ritmo más pegajoso y una letra romántica que termina de ponerle el azúcar necesario. Quizá sea una de sus canciones más simples hasta la fecha y también una de las más exitosas en reflejar mucho de lo que sería Coldplay en años venideros. 

 Después del crescendo que es “Yellow” en este disco, llega “Trouble” para volvernos a sumir en esta dinámica melancólica que domina el álbum. Nos habla de la culpa y el arrepentimiento de comportarse mal con alguien amado, que justo es la inspiración de esta canción como menciona Martin en una entrevista. Escribió esta pieza cuando existían roces entre miembros de la banda con él.

   

“Parachutes” es un puente de tan solo 46 segundos que nos lleva al sentir necesario para que entre “High Speed” que es una de las canciones más destacables del disco con notas hechizantes y la pizca justa de sonidos electro que logran hacer que la mente se separe del cuerpo por unos instantes y permitirse el gusto de perderse en la canción por completo. 

“We never change” resulta un eco de la vida que quería tener Martin en ese momento y de la incertidumbre del cambio constante en la vida. 

Finalmente “Everything’s not lost”, nos recibe con un piano y la promesa de que todo mejorará. Los riffs de guitarra son precisos acompañantes para el piano y toman la primera voz justo cuando es necesario. Cerrando el disco con la voz de Martin y su fiel piano en una despedida que es un hasta luego: 
“'Cause my head just hates when I think of 
The things that I shouldn't have done 
But life is for living, we all know 
And I don't wanna live it alone”
A lo largo del tracklist pueden apreciarse las pinceladas de melodías que después serían la “marca de la casa” de Coldplay, así como el estilo de la composición de varias de las canciones. Es un disco que deja al descubierto mucha de la inocencia y la libertad creativa de la que gozaron antes de que llegarán a una madurez creativa que nos regalaría álbumes como “A Rush of Blood To The Head”, “X&Y” y el muy infravalorado “Mylo Xyloto”. 

Primer lugar en The Official UK Charts Company, nominación a los premios Mercury, siete discos de platino, Grammy al mejor disco de música alternativa en 2002, alcanzó los Billboard 200, puesto 12 de los discos más vendidos del siglo XXI y el mejor álbum británico en los Brits Awards en 2001. Estas son las condecoraciones que recibió Parachutes y sin embargo, fue quedando relegado a un segundo plano con el tiempo, opacado por obras posteriores del grupo pero que sin duda alguna recomiendo revisitar.

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