Y aquí me lanzo de nuevo en una sola dirección: 20 años de ‘Paulina’ I Por René Amador.

El año 2000 trajo consigo la irrupción de álbumes no anglosajones de gran éxito internacional que a pesar de estar motivados por el hambre de éxito han envejecido como clásicos elementales del repertorio popular de sus naciones: España vio a La Oreja De Van Gogh cruzar el continente para reinar en todo Hispanoamérica con “El Viaje De Copperpot”; Francia erigió a Alizèe, uno de sus mayores íconos, cuyo “Gourmandises” conquistó Europa. México, por su parte, estaba a punto de presenciar “Paulina”, el fenómeno pop más grande de su historia.

("Paulina", 2000)

Yo No Soy Esa Mujer. ¿Quién era Paulina?
Paulina Susana Rubio Dosamantes es una hija de la farándula. Su madre, la famosa actriz Susana Dosamantes, la crió entre sets y reflectores y para el inicio de su adolescencia ya estaba firmada dentro de uno de los proyectos pop más exitosos de la historia de la música mexicana, la banda Timbiriche.

El triunfante idilio con el grupo juvenil terminó en 1992, cuando decidió que era tiempo de dejar de compartir los escenarios. Una fructífera etapa con EMI dejó cuatro discos (“La Chica Dorada”, “24 Kilates”, “El Tiempo Es Oro”, “Planeta Paulina”), una canción insignia (“Mío”) y estabilidad comercial en el mercado latino.

Sin embargo EMI no veía futuro más allá de Hispanoamérica, mientras que la confianza de Paulina se encontraba desesperada por expandir sus fronteras. En una jugada maestra (años antes que Robyn) Rubio compró su contrato a EMI, les dio el último adiós y pagó por su libertad.

Paulina sabía que su ambición era enorme y para ello necesitaba unirse al más grande imperio musical. En 1999 firmó con Universal Music para grabar y publicar su quinto álbum, no sin antes exigir control creativo total. Fue así que se embarcó en la producción de la obra magna definitiva del pop mexicano.

Analizándote A Ti. “Paulina”, el álbum.

“Paulina” fue lanzado el 23 de mayo del año 2000 y su producción estuvo principalmente al mando de Marcello Azevedo y Chris Rodríguez. La composición estuvo mayoritariamente a cargo de Estéfano, uno de los más importantes compositores latinoamericanos que ha dado grandes hits a Chayanne, Shakira, Thalia, Ricky Martin, Jennifer López, Gloria Estefan, entre muchos otros. Además cupieron en “Paulina” concesiones a grandes autores mexicanos, como veremos a continuación.

“Lo Haré Por Ti” abre el álbum con un infalible intro de guitarra que presenta a Paulina cual chica Bond latina que viene a atraparnos con sus irresistibles dotes de Femme Fatale. Esta canción no solo fue la introducción al disco, sino que fue la carta de presentación al público al fungir como primer sencillo. Fue un éxito instantáneo, en gran parte apoyado por un video musical que era una oda a Acapulco y nos mostraba a Paulina con un bikini diminuto y con su texana de animal print bien puesta. “Lo Haré Por Ti” también fue una declaración de intenciones; aunque la letra está dirigida a un interés romántico, retrata a Paulina segura de lo que quiere y capaz de hacer todo por conseguirlo. Quería la fama mundial y estaba a punto de alcanzarla. 


Una orgullosa mexicana no podía dejar fuera sus raíces y si Shakira ya se había apropiado del mariachi en “Ciega Sordomuda” Paulina estaba obligada a recuperarlo, lo cual hizo en la ranchera pop “El Último Adiós”, que de paso compartía compositor con el hit de la colombiana (Estéfano). Rubio probó tener la versatilidad para brillar en la canción regional mexicana y convirtió este sentido tema de desamor en otro éxito rotundo.


El afán de intervención en la música popular mexicana continuó en “Tal Vez, Quizás”, donde Paulina canta en clave de bolero en esta maravilla escrita por Armando Manzanero. El más destacado de los momentos sentimentales del disco, elegido como sencillo de despedida para el  proyecto.


“Y Yo Sigo Aquí” puso la artillería pesada de Estéfano al servicio de la mexicana. La grandilocuencia del boom latino nunca sonó tan bien y ciertamente su producción ha envejecido mucho mejor que otras composiciones del colombiano como “Salomé “ o “Torero” y ha sobrevivido al factor kitsch que ruboriza al escuchar hits ajenos como “Livin’ La Vida Loca”. Probablemente esto se deba a que “Y Yo Sigo Aquí” es mejor canción que las anteriores, y en realidad a que es una de las mejores canciones pop salidas del mercado latino. Cimentada en la simpleza de dos acordes que se repiten a lo largo del minutaje, se apoya de una majestuosa producción que no escatima en elementos (bastantes percusiones, voces secundarias, capas de sintetizadores) para construir el éxtasis. En este punto Universal ya no se limitaba y un videoclip de costosa calidad de producción acompañó a este tercer sencillo. La energía y la exuberancia de Paulina se vieron suficientes para dominar gran parte del globo y con “Y Yo Sigo Aquí” llegó su revelación internacional. 


“Sin Aire” gira el volante estrepitosamente hacia el rock, en una canción de ska pop que recuerda a al contemporáneo incomprendido “Return Of Saturn” de No Doubt, teniendo un parecido innegable con temas como “Staring Problem”. Una vez más Rubio convirtió la versatilidad en su mayor virtud. 

“Tan Sola” regresa a la intimidad siendo una balada, su “Moscas En La Casa” personal, dicho esto a manera de halago. 

El punto más innovador del álbum se encuentra en “Sexi Dance”, un sugerente tema electrónico que debió haber sido su “Can’t Get You Outta My Head” si Universal no hubiera pasado desapercibida la oportunidad.

“Cancún Y Yo” da voz a uno de los grandes cantautores mexicanos, Juan Gabriel. Una oda a la costa de Quintana Roo que no nació como un simple encargo sino más bien como un regalo de una amistad que surgió gracias a la cercanía de la madre de Paulina con el cantante Mexicano. 

“Smooth” de Santana junto a Rob Thomas fue el primer número uno del milenio en Estados Unidos y la cantante y compañía se acercaron a él con gran tino en “Mírame A Los Ojos”. 

“Yo No Soy Esa Mujer” es un himno de independencia femenina que invita a las mujeres a no entregarse a la sumisión por amor. Yendo por los senderos del pop rock, tomó como plantilla “Bitch”, el éxito de 1997 de Meredith Brooks.


“Vive El Verano” cierra el álbum de manera festiva, nuevamente apoyándose en la música latina, aunque aquí con mucho menos acierto. Muy lejos de ser “Let’s Get Loud”, es quizá la canción menos memorable, pero afortunadamente para este momento “Paulina” ya no tiene absolutamente nada que validar. 

Una Bomba Explosiva. El alcance 

“Paulina” fue publicado en Latinoamérica, Estados Unidos y gran parte de Europa, teniendo alto éxito en territorios tan inesperados como Italia. Según las fuentes sus ventas mundiales llegaron tres millones de copias y gracias a esto se alza como el álbum de una solista femenina mexicana más vendido de la historia, siendo el noveno disco mexicano en general. 


El álbum homónimo de Rubio superó cualquier expectativa y pronto Universal se encontró preparando el crossover en inglés que confirmaría su estatus como superestrella mundial. Una campaña internacional, un video con un presupuesto un millón de dólares y especialmente, un exquisito sencillo fueron la fórmula para alcanzar el momento más alto del estrellato de Paulina. “Don’t Say Goodbye”/“Si Tu Te Vas” se convirtió en un hit mundial que impactó las listas de toda Europa, así como las de países como Canadá, Australia y Estados Unidos (No. 41 en el Billboard Hot 100).



“Border Girl” la contraparte en inglés de “Paulina” la llevó de promoción por todo el globo, incluso tuvo paradas en los programas de televisión más vistos como The Jonathan Ross Show y CD:UK en Inglaterra o The Rosie O’Donell Show y The Tonight Show With Jay Leno en USA. “Border Girl” despachó otro millón de de copias, pero la esencia de Paulina se vió perdida en las traducciones y la espontaneidad estuvo mucho menos presente.



Por Las Buenas Soy Buena: La (im)perfección de “Paulina”

Como la gran mayoría de los álbumes creados para la conquista mundial “Paulina” compiló las tendencias estéticas más populares del pop de su época, pero la ejecución de este collage fue tan magistral que todas sus partes tan dispares encajaron perfecto en una obra homogénea, que tuvo como hilo conductor la deslumbrante personalidad de Paulina. Su confianza exuda en cada uno de los temas, y esa es la chispa primigenia de las grandes estrellas. Paulina Rubio no era la reina del pop, pero la estaba representando perfectamente, en el papel más importante de su vida.

Cada nota, cada acorde y cada capa estaban meticulosamente organizados para encandilar a las masas, pero la autenticidad y la seguridad supieron opacar a la ambición y lo que pudo sonar como un producto artificial de la mercadotecnia terminó siendo, aun con todos sus defectos, un refrescante álbum lleno de efervescencia y estribillos perfectos.

“Paulina” a pesar de ser una creación que refleja completamente su época, también concedió algunos vistazos al futuro. “Sexi Dance” pudo caber perfectamente en “Fever” de Kylie Minogue, uno de los grandes álbumes pop del siglo XXI y sorprende por haber sido creada un año antes de la gestación de dicho álbum. “Yo No Soy Esa Mujer” por otro lado sugería el estilo rebelde que más tarde encontraríamos en la música de Avril Lavigne o Belinda.

De cualquier forma, es evidente la huella de este álbum en el devenir del pop latino, primero provocando un acelerado crossover al mercado anglosajón por parte de EMI y Virgin para Thalia, que llegó en 2003 y después influenciando a algunas de las mentes maestras del nuevo pop en español como Javiera Mena, que seguramente tomó un par de consejos de las canciones de Paulina y Estéfano para componer “La Carretera” o “Agüita”. 

Cambia tu manera de pensar en mí. La ocasión perfecta para escuchar “Paulina” sin prejuicios

Pocos se atreverían a decir que “Paulina” tuvo una repercusión significativa en la música “de autor” de nuestro país, pero ahora que Natalia Lafourcade, otra de nuestras grandes estrellas, está reivindicando el mariachi y el bolero con gran aceptación crítica cabría cuestionarnos si Paulina fue una pionera que, aunque pudo tomar estas tradiciones para establecer el “mexicanismo” como parte de su marca, siempre lo hizo desde la sinceridad y el respeto. Por otro lado si Julieta Venegas reivindicaba en el mismo año a Juan Gabriel con el cover a “Siempre En Mi Mente” incluido en su seminal “Bueninvento”, ¿era la colaboración de Paulina menos válida?.

En 2009, Carlos Reyes, fundador de Club Fonograma (nuestro extinto “pequeño Pitchfork”), tomó como excusa el lanzamiento de “Gran City Pop” para escribir un mini ensayo sobre lo injusto del juicio del público sobre la figura de Paulina Rubio. Reyes explica que Rubio conoce sus limitaciones y ha sabido construir un imperio a base de glamour y ambición, utilizando a productores y compositores para lograr su cometido. Finalmente expone a Rubio como una víctima de los puristas que llamarán a todo malo solo por el hecho de ser pop. Sorprende encontrar entre los detractores en los comentarios a figuras del indie mexicano como Juan Manuel Torreblanca. Así de polémica es la chica dorada. 

Asegurar que “Paulina” es el mejor álbum que nos ha dado el pop mexicano sería arriesgado cuando existen “Sí” o “Hasta La Raíz”, entre otros; pero si se puede afirmar que es su instante más emblemático. Si México no da otra suceso de estas magnitudes podemos estar orgullos de que el gran momento del pop mexicano se haya dado con “Paulina”, especialmente por que proyectó a una mujer sin miedo a la ambición y a los prejuicios ejerciendo control total de su proyecto para crear un álbum destacadísimo.

Paulina sabía que había gestado una obra especial, y tal vez, quizá, sean las palabras que plasmó como dedicatoria en cada copia del álbum la mejor manera de cerrar esta retrospectiva:


“Finalizando un siglo donde las influencias culturales han revolucionado la música, he tratado de hacer una síntesis del final del milenio… en la música no hay reglas… con el pop todo se vale…

Después de no editar en cuatro años, este disco está inspirado en todos ustedes: creativos, soñadores e intensos, generación del 2000.

A todas las personas diferentes ¡¡¡los locos!!!  y a todos aquellos que viven por el amor les dedico mi canción, con toda la pasión de la vida.

A mi familia y amigos…
A mi México lindo y su folklore…
A mis mariachis…
A Miami y a sus playas por darme la tranquilidad y el amor para grabar este álbum…
A España por darme la apertura mental para entender lo que sigue…
A todos los latinos en cualquier parte del mundo que se encuentren…

Al Sr. Juan Gabriel y Sr. Armando Manzanero por darnos simplicidad y romanticismo en un nuevo siglo…”

PAU.

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