El retorno de Saturno: Reseña de “The Return of Saturn de No Doubt [20° Aniversario] | Por Marlene Rivas.

 

En la astrología, el “Retorno de Saturno” tiene lugar cuando el planeta Saturno en tránsito alcanza la posición que ocupaba Saturno en el momento de nuestro nacimiento y es un punto crítico de la vida que sucede alrededor de los 28 o 29 años.

Hacia el 2000, la banda conformada por Tom Dumont (guitarra), Tony Kanal (bajo), Adrian Young (batería) y Gwen Stefani (vocalista) estaba llegando a este punto crítico tras el meteórico éxito de ‘Tragic Kingdom’, 15 millones de copias vendidas alrededor del mundo y una gira de dos años y medio. 


Terminada la primer vuelta en el estrellato, la banda regresó inmediatamente a los estudios para la composición de su siguiente álbum pero la transición no fue fácil. En el inter, Eric Stefani, el principal compositor, dejó la banda por un trabajo de animación en Los Simpson, pasando a Gwen el liderazgo completo sobre los contenidos líricos. Ella comenzaba una relación apasionada y turbulenta con Gavin Rossdale y la banda se enfrentaba a un panorama musical completamente diferente. El grunge había pasado, no sin dejar una marcada influencia sobre las bandas lanza de la época, conformadas en su mayoría por hombres (Red Hot Chilli Peppers, Linkin Park, Foo Fighters, System of a Down, etc.) Por otro lado, el hip-hop y el R&B estaban permeando cada vez más en el pop. Ejemplo de ellos fueron  actos como Destiny’s Child y Christina Aguilera.

Parecía que el meteoro había aterrizado en un mundo completamente diferente y el reto parecía igualmente increíble. Sin embargo, No Doubt nunca se ha caracterizado por ser una banda que haya encajado precisamente en las escenas musicales, sino que se han creado la suya en cada era y esta ocasión no fue la excepción. 

Durante la producción de ‘Return of Saturn’, No Doubt trabajó con tres productores. Matthew Wilder, con quien habían trabajando previamente en ‘Tragic Kingdom’, Jerry Harrisson (miembro de Talking Heads) en la canción de ‘New’ y por último y de manera extensiva con Glen Ballard, quien produjó ‘Jagged Little Pill’ de Alanis Morrissette.


El sostenido y duro trabajo de dos años dio como resultado un álbum con 14 tracks que conservó las raíces ska y reggae de la banda pero que también se aventuró a explorar a profundidad territorios del new wave, funk e incluso swing. Sin embargo, lo más resaltable de esta producción es el valor de cada una de las aportaciones de los miembros de la banda, en donde quizás la de Gwen resulte la más obvia al dirigir la temática del álbum hacia la reflexión de una mujer que vacila entre el egoísmo de seguir la persecución del éxito profesional o la entrega devota hacia el llamado de ser madre y vivir una vida tranquila o tenerlo todo al mismo tiempo. 

Sin embargo, sin el cobijo de las bases melódicas propuestas por Tom que tienen guiños tanto a la etapa más acústica y sombría de R.E.M. como al desenfado del ska-pop de sus primeros discos o sin las sólidas y explosivas líneas de bajo de Tony o las bases rítmicas elegantemente desbordadas de Adrian, el resultado habría sido quizás un mero reflejo No Doubt desencajado. 

El álbum abre con ‘Ex-girlfriend’, un toro musical new wave que además incluye la primera parte de rap en la historia de la banda y que cuenta la desafortunada historia de una chica que cae desprevenida en las engañosas garras de un amor que no está seguro de retenerla y que hace alusión a la intermitente relación con Gavin Rossdale, vocalista de de Bush. 


El track 2 es ‘Simple Kind of Life’, la espina dorsal del álbum. Una cruda confesión ante una encrucijada de la vida: ser o no ser madre o ¿cuál es el camino que lleva a la simplicidad?. Una discusión que pareciera “pasada de moda” justo al inicio del nuevo milenio en donde todo es brillante y vanguardista pero que en realidad, las conversación recién comenzaba en términos -no sólo- de libertad sexual y reproductiva, sino también sobre lo que es vivir mujer y la miríada de posibilidades, para bien y para mal. 

Gwen lo sincretiza magistralmente en:
Now all those simple things are simply too complicated for my life
How'd I get so faithful to my freedom?
A selfish kind of life
When all I ever wanted was the simple things
A simple kind of life

Después llega ‘Bathwater’, un track de corte más alegre que introduce los clásicos vientos del universo sónico de No Doubt y los adapta a un swing que relata de manera irónica la trágica historia de sucumbir ante los encantos de un eterno jugador. 


‘Six Feet Underground’ recaptura el sonido ska para contrastar efímero y fugaz de la existencia humana y el irónico deseo de prolongar el ciclo vida-muerte.

Si ‘Simple Kind of Life’ es la espina dorsal del disco, el siguiente triplete de canciones son los nervios principales que corren hacia las extremidades que lo sostienen y dan forma. ‘Magic’s in the Make Up’ retoma las guitarras calmadas para construir una balada que expone la vulnerabilidad de alguien que aún continúa construyendo su propia identidad o buscando hacer las paces con cada pieza que conforma el modelo actual. Luego ‘Artificial Sweetener’ una confesión en el pico de la presión por encontrarle sentido a un pasaje que parece no tener pies o cabeza. Por último llega ‘Marry Me’, una declaración de… incertidumbre. Justo en la época en donde empezaba a haber más apertura y libertad para decidir, se cuela -obviamente- un susurro incrédulo y llega para increpar si los pilares sobre los que se erigieron los sueños de matrimonio no son en realidad, simplemente los barrotes del tradicionalismo. 

An attraction to tradition
My vintage disposition
My sincere architecture
And I want to cook him dinner
But I'm more indecisive then ever
And who believes in forever?
Después llega ‘New’ en donde se relata a detalle la cascada de emociones que desencadena el primer chispazo del primer encuentro y reconstituye sonoramente ese golpe de adrenalina contenido en todas las primeras veces.


‘Too Late’ es una extraordinaria historia sobre un amor que se mueve entre el joven capricho de permanencia y el experimentado augurio del fin. Es una de las baladas más sólidas en el álbum al estar plagada de metáforas y de unas construcción sonora que intensifica el lamento de un amante que contempla su inacabado amor. 

En ‘Comforting Lie’, Gwen propone un juego de roles apelando a la historia de Jekyll y Hyde para jugar al investigador y al engañado, según las conveniencias del corazón, según lo que cause menos dolor. ‘Suspension Without Suspense’ es la historia de la muerte de un amor anunciada. ¿Qué se hace cuando la batalla se sabe perdida? Se canta sobre ella. 

‘Staring a Problem’ es un pico acelerado que vuelve al ska para representar la ansiedad surgida de la inseguridad de la inacabable batalla para tratar conquistar los altísimos estándares de belleza. Que levante la mano quien nunca se ha sentido agitado al compararse con otros. ‘Home Now’ es un ataque poderoso que busca aliviar el dolor de saberse lejos del ser amado y seduce en escenarios imaginarios “si estuvieras acá, si vivieras cerca…”

‘Dark Blue’ es la balada más sombría no solo del disco, sino de todo el repertorio de No Doubt. Es un pesado lamento sobre la imposibilidad de desteñir las huellas del pasado.

Sin duda, 'Return of Saturn' fue una continuación que superó las expectativas generadas tras el lanzamiento de 'Tragic Kingdom' y le permitió a la banda afianzarse como sensibles compositores y explosivos intérpretes en vivo. Aunque el éxito comercial no igualó al de su antecesor, sí sentó las bases para que la banda siguiera expandiendo su horizonte musical hacia alcances todavía no tan explorados (se involucrarían en una producción de Dancehall y Reggae en su siguiente álbum 'Rock Steady) y la onda expansiva llegaría igualmente hasta el núcleo de otras bandas y actos liderados por mujeres (Paramore, The Sounds, Janelle Monáe por mencionar algunos) y incluso hasta el propio álbum solista de Gwen y que a veinte años de su lanzamiento suena más actual y empoderado que nunca en un mundo donde las mujeres todavía estamos replanteando las maneras de habitarlo. 

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