Carlos Sadness - "La Idea Salvaje" (2015) [Quinto aniversario] | Por Marlene Rivas.

Carlos Sadness - "La Idea Salvaje" (2015).



Hay música que recrea de manera sonora la arquitectura y orografía de una ciudad. Los finos reverbs moldean las largas avenidas, los pasajes de sintetizadores llevan a bellos parques y pasadizos, las líneas de bajo dibujan las atmósferas caóticas o tranquilas del vaivén citadino y los beats de cada tambor con los acentos de los platillos generan el relieve liso o escarpado a medida que uno va avanzando. 

“La Idea Salvaje” es una de esas entregas que además de erigir musicalmente escenarios que van de lo más colorido a lo más silente e hiper-nostálgico en cuestión de minutos, también nos lleva de la mano hacia el espacio exterior con observatorio en Montjüic. 

Carlos Sadness, antes conocido como “Shinoflow” en su etapa más rap, logra fusionar con maestría y delicadeza varias disciplinas de la mano del productor Tony Doogan (Mogwai y Belle and Sebastian). Primero, echando mano de su capacidad como feroz y tierno liricista, luego como músico minimalista y por último como obseso ilustrador logra plasmar en cada track un imaginario lleno de curiosas bestezuelas que nos acompañan a los largo del viaje. 

Carlos Sadness (2015).
El álbum abre con una guitarra que júbilo y tambores que dicen que algo acaba de empezar a andar. ‘Que electricidad’ habla el destello y la inevitabilidad de la  atracción adolescente echando mano de arpegios que colorean de manera brillante cada pasaje de la canción. 


‘Perseide’ al compás de fulgurantes destellos de guitarra que asemejan una lluvia lejana de meteoritos y ya desde el primer verso muestra una sólida e ingeniosa construcción lírica.

Apaga las luces del universo
Que voy a empezar a contarte los huesos
Y quiero que el cálculo sea imperfecto
Que siempre nos quede un error milimétrico

Luego y en compañía de Santi Balmes (Love of Lesbian) llega la menos revolucionada y más bien triste ‘No vuelvas a Japón’. 

Después viene ‘Bikini’, una polka moderna, con guiños coquetos a su natal Barcelona y con la intención explícita de volverse himno en los festivales y cantarle a aquella persona que es sol y es universo en nuestras vidas. 

Igualmente festiva y con un toque caribeño llega ‘Miss Honolulú’ una historia de des-amor digital contada a través de fotografías o mejor dicho posts.


Luego en 'Sputnik (El día que dejaste la Tierra)' se canta sobre las despedidas y los amores lejanos, echando mano de una imaginación inagotable, Sadness teje una historia sobre anhelar el regreso de la nave que partió al espacio exterior y al mismo tiempo esperar con infinita paciencia. 


Le sigue 'En mis retinas', el track más íntimo en el que acompañado solamente con guitarra y algunos arreglos de sintetizador, nos llega una declaración de vulnerabilidad y complicidad, es la confesión de un amante que se sabe atrapado -quizás condenado- por la belleza.

En 'El gran momento' otra de las cartas festivas del disco, llegan todas las tiernas bestezuelas que anuncian y alertan no dejar pasar esa experiencia fugaz llamada amor y en 'Astronomía en el Tibidabo' se canta sobre cómo descifrarlo acudiendo a las ciencias astrales. 

El álbum y el viaje terminan con  'El día que volviste a la Tierra', un rimbombante himno que festeja el retorno de todo aquello que se espera con ansia y emoción desbordada y en medio de todo, una confesión hiper-romántica

No, no he visto en el espacio
Algo que me guste tanto
Tanto como tú

“La Idea Salvaje” es un documento que expande el imaginario hispano a fuerza de proponer una narrativa en donde todo sea posible, tanto lírica como musicalmente. Una en donde los personajes se vean y se reconozcan desde perspectivas diferentes, en donde la vulnerabilidad no se sufra y en donde las manifestaciones de la vida puedan ser tan diversas como tengan que ser. 






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