The next best american record: Top 10 discos del 2019.

10.- Charli, Charli XCX.


“Don't search me in here, I'm already gone, baby”

No es gratuito que Charli titulara este álbum de manera homónima; En él se encuentra la perfecta síntesis entre la inmediatez melódica de ”Boom Clap”, la experimentación sonora de “Track 10” y la explosividad rítmica de “Vroom Vroom”, es decir, una fusión de las facetas que han convertido a XCX en el ícono del pop del nuevo milenio. Proeza remarcable fue el lograr que el álbum suene a Charli contando con una curaduría de invitados tan impresionante como la aquí presente, que congrega a destacadas personalidades del panorama pop de la década pasada (Sky Ferreira, Haim, Troye Sivan, Christine and The Queens, Pablo Vittar, A.G. Cook) y a grandes promesas de los próximos años (Kim Petras, Lizzo, Clairo, Yaeji). Bienvenidos a “Charli”, Fonoteca del Pop Contemporáneo. 

09.- Titanic Rising, Weyes Blood.


“Looking up to the sky for something I may never find"

Natalie Mering, conocida como Weyes Blood nos trajo en su cuarto álbum una obra apocalíptica que utiliza el hundimiento del Titanic como metáfora de la situación actual del mundo, tratando temas como el capitalismo y la tecnología a través de canciones reminiscentes a la década de los setenta con referentes tan claros como The Carpenters o Elton John.

08.-  Thank You, Next, Ariana Grande.


“I want it, I got it” 

Es 2019 y nos hemos liberado de estereotipos e ideas preconcebidas, lo que nos permite valorar cada obra artística por igual… y es una suerte por que la superestrella más grande del planeta nos  ha dado de nueva cuenta un álbum destacado, esta vez corto, directo y contundente; sin pretensiones (Bloodline, Bad Idea, Make Up, 7 rings) pero con sus momentos profundos (Thank You, Next, Ghostin, Fake Smile), que tira del auge actual del R&B y la música urbana para terminar de establecer a Grande como una artista de álbumes y no una simple intérprete de hits (algo que ya quisieran lograr, por ejemplo, Selena Gómez o Katy Perry), y demostrando que el éxito de ventas no está de ninguna manera confrontado con la calidad musical. 

07.- Remind Me Tomorrow, Sharon Van Etten.


“I wish I could show you how much you've grown”

Sharon Van Etten había entregado un álbum sobresaliente con cada lanzamiento, sin embargo después de cuatro trabajos de composiciones íntimas y minimalistas, un cambio de sonido era indispensable. En “Remind Me Tomorrow”, Etten se renueva no tanto en temática, pues las canciones siguen siendo desgarradoras cartas de desamor y de nostalgia, pero si mucho en instrumentación, cediendo el protagonismo a la distorsión y los sintetizadores tan evidentemente como en la casi bailable “Comeback Kid” o la sublime “No One’s Easy To Love”.

06.- All Mirrors, Angel Olsen.


“At least at times it knew me”

Otra artista que actualizó su sonido en 2019 fue Angel Olsen, quien deja de lado la simpleza del folk y el rock de tintes sesenteros que revestían sus anteriores trabajos para dar paso a la grandilocuencia de las cuerdas, la modernidad de los sintetizadores y la contundencia de las cajas de ritmos. Sin alejarse ningún momento de su esencia, Olsen se presenta imponente e iracunda en un álbum que retrata el término de una relación pero no sólo desde el punto de vista devastador, sino también desde sus aspectos empoderantes y liberadores. 

05.- Legacy! Legacy!, Jamila Woods.


“Who gonna share my love for me with me?”

La poetisa y activista Jamila Woods se ha convertido en una de las más importantes compositoras de R&B gracias a su segundo álbum, en el cual se encarga de retratar el racismo y el machismo de la sociedad actual, desde su perspectiva de mujer afroamericana. Referenciando en cada uno de sus 13 tracks a un personaje erudito del ambiente artístico (de Frida Kahlo a James Baldwin, pasando por Miles Davis), Woods factura un álbum de empoderamiento donde caben el house (“BETTY for boogie”), el gospel (“BALDWIN”) y el hip hop (“SUN RA”) y que ejerce el papel de nítida postal del mundo post Black Lives Matter. 

04.- Igor, Tyler The Creator.


“I think i’m falling in love, this time i think it’s for real”

Igor es el personaje que Tyler ha creado para contarnos su dolorosa historia de amor, acudiendo quizá a esta herramienta como simple recurso literario o tal vez como un mecanismo de defensa ante una experiencia demasiado difícil de contar en primera persona. “Igor” consiste en una pseudo ópera hip hop de tintes queer en la que Okonma narra un triángulo amoroso, vertiendo sus más profundos sentimientos aunque filtrándolos a través de un personaje frío y de aspecto risible, buscando esconder su vulnerabilidad. Todo lo anterior expresado a través de una producción funk, Neo Soul y Rap que no solo unifica al proyecto líricamente sino que le otorga coherencia musical.

03.- Magdalene, FKA Twigs


“They're waiting, they're watching, they’re watching us, they're hating, they’re waiting and hoping I'm not enough”

Entregada al sufrimiento, la desesperanza y al deseo, FKA Twigs sucede a “LP1” con un álbum post ruptura cuya base musical se encuentra en suaves melodías de piano acompañadas de lineas vocales con un interesantísimo tratamiento electrónico. “Magdalene” despunta no sólo por su sublime y lánguida atmósfera, sino por su excelsa producción llena de detalles y efectos y por su excelente interpretación vocal, que convierte los lamentos de Twigs en bellos y etéreos melismas llenos de un dramatismo majestuoso. 

02.- When I Get Home, Solange.


“Do Nothing Without Intention!”

Cómo era de esperarse tratándose de una de las hermanas Knowles, Solange creó (inspirada por los efectos del huracán Harvey) un filme performativo rodado en puntos emblemáticos de Houston concebido como una carta de amor a Texas y su cultura afroamericana. El soundtrack de esta película consta de 19 tracks de R&B, Soul y Hip Hop de avanzada entre cuyos colaboradores se encuentran Sampha, Dev Hynes, Tyler The Creator, Panda Bear, The-Dream y un largo etcétera. La mayor de las Knowles no defrauda al continuar con la tradición familiar de los álbumes visuales al entregar un proyecto tan redondo y bien elaborado como los ahora seminales “Beyoncé” y “Lemonade”. 

01.- Norman Fucking Rockwell, Lana Del Rey.


“We were so obsessed with writing the next best American record, ‘cause we were just that good”

Durante ocho años desde su ascenso a la fama, Elizabeth Grant, prolífica cantautora, ha luchado contra el estigma de un personaje creado al inicio de su carrera del cual ha buscado distanciarse con cada nuevo álbum, gracias al cual ha sido subestimada, menospreciada y tratada como un simple producto prefabricado. Finalmente, con “Norman Fucking Rockwell” Lana ha encontrado su obra magna, un clásico instantáneo de aura melancólica que la sitúa cerca de grandes compositores de los últimos años como Matt Beringer (de The National) o Leonard Cohen y que ha sacudido a la industria (y a sus detractores) como un balde de agua fría. Y es que “Norman..” es uno de esos álbumes que golpean los oídos (y el corazón) de forma tan contundente que es imposible no pasmarse ante ellos hasta el último compás; Si el hermoso arreglo de cuerdas que abre el álbum y el arrollador “God damn, man child, you fucked me so good that i almost say I love you” no son suficientes para convencerte, basta escuchar la abrumadora oda de 9 minutos, “Venice Bitch”,  el enternecedor “If you hold me without hurting me, you’ll be the first who ever did” de “Cinnamon Girl”, o el alentador “hope is a dangerous thing for a woman like me to have but i have it” para caer rendido a los pies de Grant. El tiempo dirá si “Norman Fucking Rockwell” es la obra maestra que parece ser ahora, pero todo indica que podríamos estar ante el “Blue” o el “Tapestry” de su generación.


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